¿A qué saben tus labios, mujer?

,,Amigas queridas: Hoy vamos a tratar un tema muy bonito y agradable para todas nosotras las mujeres: ¡El sabor de nuestros labios! Y es el propósito aquí y ahora, que nos demos cuenta todas, del poder tan grande y seductor que tiene esa parte de nuestro rostro, a la que muchas amigas le ponen especial atención en su arreglo personal, tanto… o más que a los ojos, al pelo o a las mejillas.

Sabemos todas nosotras que los labios femeninos son la parte más sensual, seductora, y atractiva de una mujer. Ella seduce con una sonrisa en la deja entrever a una dentadura blanca e insinuadora. Una sonrisa que puede llegar a conquistar al mundo entero y por supuesto a traspasar todas las paredes del corazón de un hombre.

Algunos labios saben a chocolate, otros saben a cereza, otros a fresa, otros a frambuesa, otros a pasta dental, o a cebolla, o a ensalada de atún (jajaja), pero algunos otros labios de mujer saben a durazno, a manzana, a peras, otros son jugosos como las uvas, pero la mayoría de los labios enamorados saben a algo muy superior a todos esos deliciosos sabores para el gusto del varón, sobre todo si los señores son golosos y los labios carnosos que se les antojan, saben siempre… ¡a pintalabios de mujer! Y en este marco, me permito citar con todo respeto y con la fina atención de un gran señor filósofo llamado “AGUSTIN”, al que no tengo el honor de conocer personalmente, pero que seguramente él sí nos conoce muy bien a todas nosotras las mujeres del mundo y le bendigo donde quiera que se encuentre, quien asegura: “El bilé (pintalabios) nos dice a qué sabe ser esperado. Porque tiene un sabor, eso de que lo esperen a uno. Es como el de la infidelidad: No puedes definirlo, pero si lo pruebas, si lo sientes en los labios…¡Lo reconoces! Esto de ser esperado no sabe al tabaco de otro, ni a pasta dental ni a hielo de cantinas. Es un sabor bueno, un sabor de tierra: De uvas, naranjas y tiernas hojas de olivo. Hay cosas, especialmente en la infancia, que se perciben en la boca desde antes de probarlas: Las bebidas de colores, los raspados, las frutas tropicales. Los ojos del niño, como los del amante, son capaces de comer o beber la parte inmaterial de las cosas: El color de lo dulce, la luz de lo húmedo, el rubor de lo tibio. El bilé siempre es un guiño al sabor de los labios. Y los labios cambian de sabor según las ansias” ¿Será que los labios de mujer saben a deseos, a pasiones, a fruta fresca o a lo que uno más ansía en la vida? Hay labios de mujer que brillan como un sol, saben a lluvia, a tierra mojada, a luz, a flores del campo, y sugieren ilusión, tentación, adoración y es difícil resistirlos.

Con un poquito de bilé colocado con profundo amor, los labios de mujer se ven primorosos como las flores frescas y radiantes, como si fueran siempre de un jardín primaveral. Muchos labios de mujer son juguetones, traviesos, atrevidos, retadores, sobre todo cuando se mojan muy suavecito por todo el contorno con la lengua, frente al hombre enamorado, que quiere adivinarles el sabor… ¡Y hasta se lo imagina, sin poder apartar de ellos la mirada!

¿Qué misterios celestiales encierran los labios de una mujer? Algunos saben murmurar en silencio tantas cosas que no necesitan pronunciarse con la voz. Otros labios utilizan la ternura de su voz para seducir incluso, con un simple suspiro, capaz de irradiar la más profunda pasión. Es complicado explicar con palabras humanas, a qué saben realmente los labios de una mujer, sobre todo si esa mujer es experta en materia de sensualidad, sexualidad y hasta de seducción. Los labios de la mujer son como un canto de sirena que arroba sutilmente cualquier inspiración humana, sobre todo la del género masculino, atrapando poderosamente toda su atención e inundando su alma de infinito placer. ¿Saben por qué amigas queridas? ¡Porque en los labios de la mujer, se encuentra el máximo secreto del amor! …

¿A qué saben vuestros labios amigas queridas? Espero sus valiosos comentarios. Mis respetos y cariño

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LUCIANA ANDREI